jueves, 3 de mayo de 2012

Porque los Hombres dicen que SI y las Mujeres que NO...

"siempre existe un limite auto impuesto"
Estuve haciendo unas cuentas, tal vez absurdas. pero pensemos.
Siempre se nos critica a los hombres tildandonos de mujeriegos y a las mujeres de lo contrario.
A mi entender, hay castos por igual en hombres y mujeres, asi como liberales y neutros.

El calculo sería el siguiente:
A un hombre soltero, le dan pie (en promedio) para avanzar y que termine en algo potable digamos que unas seis mujeres por año, de las cuales no rechaza a ninguna. Rara vez sucede.
A las damas, en cambio, las pretenden unos 36 hombres a lo largo de todo un año, de los cuales rechaza a 30 y le dice que si a solo 6.

El promedio da igual, esta comprobado que ninguno de los dos sexos tiene mas cantidad de parejas que el otro a lo largo de su vida, el tema es el siguiente.
Como al hombre "no lo buscan" y solo se dedica a cazar, queda como "el mujeriego q no puede decir que no". En cambio, la mujer se acostumbra más a decir que no a lo largo de su vida y por eso de la tilda de "selectiva".

Y ete aqui, tambien, el porqué de las infidelidades: 
Si un hombre tiene la posibilidad de ser infiel en medio de una relacion estable, probablemente lo sea, porque no esta acostumbrado a rechazar. No está en su naturaleza.
En cambio, la mujer se da el lujo de "ser mas fiel" por la misma razón, porque está acostumbrada a decir que no. Y es por eso también, que cuando son infieles, lo son porque quieren y porque lo eligen, al igual que cuando dicen que si estando solteras.

Por lo menos, asi lo veo yo, diría el ex referí.. 
A debate...

martes, 2 de febrero de 2010

EL SECRETO DE SUS OJOS, al Oscar.



Al igual que "El hijo de la novia" en el 2001, otra vez, de la mano de Juan José Campanella una película argentina vulve a figurar en la lista de candidatas a ganar los premios Oscar a la Mejor Película Extranjera.

¿Que si es Campanella el mejor director de cine Argentino del siglo XXI?
Es probable, pero no tanto por su talento compositivo, sino por ser el más hábil a la hora de promocionar sus productos y saberse rodear de profesionales que lo "ayudan" a catapultar su vuelo. No por nada dedica medio año de su vida a escribir guiones para sitcoms estadounidenses. No por nada, los chistes que se registran es sus películas suelen ser los más graciosos y los mas encantadores, desde el desparpajo de Eduardo Blanco en "el hijo de la novia" haciendo de amigo impresentable, hasta la desesperada vida de Mercedes Morán en "luna de Avellaneda" sin olvidar el despreciable borrachín que encarna Guillermo Francella en "El secreto...". Es que, al parecer, todos los personajes en los que ningunos de nosotros nos querríamos convertir que aparecen en las películas de Campanella siempre parecen refugiarse en el humor y sirven como antídoto ideal para restarle dramatismo a las historia y resultan un complemento ideal para el siempre anti héroe de Darín.
Más allá de lo que el cine de campanella nos pueda ofrecer, lejos están de alcanzar la candidaturas grandes directores como Pablo Trapero, Albertina Carri, Lucrecia Martel, Lucía Puenzo, Adrian Caetano o el mismísimo leonardo Favio quién consiguió la nominación en 1985 por "camila" ya que sus películas no alcanzan a rozar la convocatoria de público suficientes como para ser galardonadas y, evidentemente, tampoco tienen el amiguismo esencial para alcanzar tan ansiado podio.
Hace poco en un reportaje a Daniel Burman, director argentino exitoso tanto en Argentina como en España le preguntaron ¿porqué una película Argentina no podía ganar un Oscar y tampoco aspiraba a las candidaturas? a lo que él respondió: "lo que pasa es que para alcanzar ese nivel uno tiene que invertir mucho dinero, organizar muchas fiestas, hacer muchos amigos en el ambiente y nosotros, entre que estamos lejos, no contamos con los contactos suficientes como para organizar una movida así"
En Diciembre del año pasado, a Cameron Diaz le hicieron una pregunta similar sobre porque ella nunca era candidata a mejor actriz, después del descollante papel que interpreta en su última película a lo que ella responde: "lo que pasa es que a mi no me interesa andar de fiesta en fiesta haciéndome amigo de los miembros del jurado y mostrándome como la más simpática y sociable. No es un premio que se lo den al que más se lo merezca"...
¿casualidad?


La película de Campanella deberá competir con la peruana "La teta asustada", de Claudia Llosa, película muy duray para nada fácil de digerir. pero no por eso menos buena y muy buena competidora para la argentina.... La premiada "La cinta blanca", del austríaco Michael Haneke, la cual todavía no tuve el privilegio de ver, pero tratándose de haneke y siendo una de las favoritas no dudo de que debe ser un peliculón digno de llevarse la estatuilla; "Un profeta", de Jacques Audiard, y la israelí "Ajami", de Scandar Copti y Yaron, también favorita por su alto contenido político.
La favorita para la entrega que se realizará el 7 de marzo parece ser la germana "La cinta blanca", del cineasta Michael Haneke, que ya se impuso en los Globos de Oro, además de en premios internacionales como la Palma de Oro del pasado festival de Cannes.
Otro de los filmes con más opciones, según los analistas, es el galo "Un profeta", considerado la Mejor película extranjera por la organización de críticos de EE.UU. National Board of Review y galardonada con el Gran Premio del Jurado en Cannes.

¿qué tiene de bueno y qué tiene de malo la película de Campanella?
De bueno, mucho. Hablar de las actuaciones de Darín, Villamil y Francella sería redundar. Me gustaría hacer hincapié en José Luis Gioya, que muchos conocen como humoristas y se vieron sorprendidos por su interpretación, cosa que él renegaba en una entrevista reciente en la que acusaba 25 años de trabajo como actor en teatro y televisión y Campanella no fue para él un "descubridor" sino alguien que le dió la oportunidad de mostrarse masivamente de forma diferente, aunque para mi no resulto ninguna sorpresa, ya que recuerdo haberlo visto en alguna tira de pol-ka haciendo de policía corrupto. Y Pablo Rago, otro que hace rato viene dando muestras de lo excelente actor que puede llegar a ser cuando se lo propone, como por ejemplo, en el inolvidable "agente Smicht" que dio vida en "Mosca y Smicht (en el once)" junto al Magnífico Fabián Vena.
La dirección de cámara y la fotografía de la película son impecables y hasta se da el lujo de plasmar "fotografías" urbanas cada vez que la cámara se salía del juzgado huía hacia algún pueblo o campo...

¿La película podría haber sido mejor?
Hay algo que nunca me termina de cerrar en las películas de Campanella. Dos cosas:
*Los finales siempre felices, muy a contramano de lo que es la vida en general. Demasiado irreales para lo realistas que suelen ser sus peliculas, siempre contradictorias.
*La historia de amor. ¿sería menos buena "el secreto..." sin la historia de amor de Darín y Villamil de por medio? No. Es más, el echo de que "esa" historia termine como todos desean hace que me resista a decir que la película tiene un final perfecto, ya que me resisto tanto a los finales felices como a las historias de amor felices. Pero pedirle a Campanella que haga una película sin una historia de amor de por medio, sería tan difícil como pedirle a James Cameron que haga una película sin efectos especiales.

En conclusión, la película de Campanella es signa merecedora de la terna.
¿Si merece ganarla? Es probable que no y es casi un hecho que no lo hará. Si bien esta competencia no es tan desleal como la que tuvo que enfrentar en 2001 "El Hijo de la Novia" frente a "Amelie" (imposible ganarle a tan memorable film, la favorita de muchos), la competencia no es menos dura y si Santaolalla pudo ganar dos años seguidos la estatuilla como mejor banda sonora, porqué no soñar un poco, no?
Al fin y al cabo, ¿Qué sería de la vida sin ilusiones?


Mejor Película Extranjera
  • - "Ajami", Israel
  • - "El Secreto de Sus Ojos", Argentina
  • - "La teta asustada" ("The Milk of Sorrow"), Perú
  • - "Un Prophete", Francia
  • - "The White Ribbon", Alemania
leé la crítica de Horacio Bernadez en página 12 web:

lunes, 4 de enero de 2010

porqué vale la pena recordar a Sandro


Recuerdo con claridad una nota de sandro que salió publicada en la página central del diario Página 12 del domingo 17 de diciembre de 2006 (nunca olvido esas cosas). En esa nota expresaba su nostalgia por un país que ya no existe, y explicaba por qué se defiendía con un paredón. Su preocupación “porque hoy se habla con 200 palabras” y su curiosa relación con esa otra persona, Roberto Sánchez.
Así que, a continuación, voy a pegar fragmentos de esa nota que llaman verdaderamente la atención..

"cuando sos muy joven vivís confundido. A los 17 o 18 años creés que Dios es tu secretario."
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"cada palabra tiene un valor. De acuerdo con cómo digas esa palabra, o dónde pongas un acento, el verso varía. Yo a los diez años escribía en soneto las composiciones del colegio y me decían “el poeta”. Tenía una maestra que nos llevaba cuadros y nos decía que escribiéramos sobre lo que veíamos, o acercaba un tocadiscos y ponía Bach o Mozart y nos pedía que dibujáramos lo que escuchábamos. Obviamente la echaron del colegio por no cumplir el programa, y a los treintipico terminó suicidándose porque no tenía nada que ver con este mundo. Esa fue mi maestra. La que descubrió que yo podía escribir."

"Creo que se degradó el idioma de una manera impresionante. Por eso estuve casi tres años sin escribir, sin componer. No tenía ganas. Escribí un poema, para el último disco, que dice “quítame, Dios, estas esposas”. Originariamente, era “quítame, Dios, estos grilletes”. Hay una gran diferencia entre esos dos objetos: las esposas son para el asaltante o el delincuente y el grillete es para el esclavo. Sin embargo, me puse a testear entre la gente y me di cuenta de que muy pocas personas reconocían la palabra grillete. Tuve que admitir que muchos de los que compraran el disco no lo iban a entender. Creo que lo que nos pasa es que nos quedamos con muy pocas palabras. Humildemente, tal vez con este último disco esté ayudando a quienes nunca leyeron un poema a acercarse a ese género e indagar en otros autores mucho mejores que yo.

–¿Y ese empobrecimiento del idioma te condujo a una especie de depresión creativa?

–Claro, porque me pregunté qué puedo escribir. Ya no quiero ir para atrás y hacer cosas sólo comerciales. Lo que compuse por cuestiones meramente consumistas fueron las frustraciones más grandes de mi vida. Y por ahí algún tema de esos a la gente le encanta..."

"a mis 61 años, no podría sostener un diálogo con una chiquilina de 20 o 25. Ahora con 200 palabras se comunican. Nosotros teníamos un palabrerío maravilloso."

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"Yo puse un paredón en Banfield porque me obligaron. Cuando tenía 18 años cambié un auto sport por mi primera casa, que se caía a pedazos. Había un jardincito adelante. No sabés lo que era: me pintaron toda la fachada, me desaparecieron dos perros pekineses de mi vieja, se me metían en el hall, me repetían de memoria los diálogos de las películas. Llegó un momento en que no se podía vivir y levantamos el primer paredón. Ya experto en la materia, cuando compro mi casa actual lo primero que hago es el paredón. Quien me obligó a hacer eso es Sandro, porque yo no hubiera querido hacerlo. Soy un prisionero de Sandro."

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"–Tu actuación en el Madison Square Garden fue a comienzos de los ’70. A partir de ese hecho se esperaba el “Sandro de América” más allá del continente, con repercusión mundial. Eso no pasó.

–Porque no me interesaban los contratos. Los gringos no son tontos: me ofrecieron un acuerdo por 10 años en las mismas condiciones en las que firma Julio Iglesias. Y yo no me lo puedo bancar. Tenía que estar a disposición cada vez que al sello se le ocurriese, para cantar en cualquier lugar del mundo promocionando un disco nuevo. Dejar mi país, mi gente. ¿Para qué? Para pasar a ser un títere de ellos. Yo me conozco, soy muy rebelde y no iba a poder con eso. Jamás me arrepentí. Al contrario, creo que esa decisión me permitió vivir, tener parejas, ser feliz. También sufrir mucho. Pero en el balance fue una determinación maravillosa."

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"a los 31 años me senté en la punta sur de mi casa. Desde ahí se ve toda. No es una casa tan impresionante como la gente cree, pero es linda. En ese momento, en el garaje había siete autos y me pregunté: ¿Esto es el éxito? ¿Y ahora qué? ¿Más autos? ¿Más casas? ¿Más qué? El éxito es una vieja prostituta, como escribí en una canción: viene, se acuesta con vos, te cobra y se va. Esa vez estuve un año sin cantar. Tengo un Mercedes del ’70 que casi nunca usé porque cuando salía con ese auto, descapotable, y me paraba en un semáforo al lado de un colectivero o un camionero o cualquier trabajador, me gritaban “vos sí que la ganás fácil”. Y me di cuenta de que yo no quería eso. Entonces me compré un Fiat 1600 y cuando paraba con este otro auto en los semáforos, esos mismos laburantes me decían “qué hacés Sandrito. Mi mujer me tiene loco con vos y mi vieja te adora, hermano”. Yo quería que me dijeran cosa lindas, no que me puteasen. Entonces el Mercedes quedó ahí, tirado."

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"Veo mucho dolor en la calle. Me acuerdo de cuando viajaba a México y veía gente haciendo malabarismo en los semáforos. Me decía “menos mal que esto en Argentina no pasa”. Ahora salgo y veo este panorama y me da mucha tristeza. Esta no es la Argentina que yo conocí. Me duele salir y verlo, pero no quiero vivir en un frasco. Si voy a cenar me lleno de culpa y bronca. ¿Cómo en el país de los alimentos se pueden morir de hambre los pibes? ¿Cuánto se tuvieron que haber choreado?"

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"La gente cree que me operaron y estoy salvado, pero no. Desde la intervención quirúrgica tengo menos aire, y no puedo sostener una nota como antes. Tengo que hacer ejercicios para poder recuperarme. No me gusta dar lástima. Yo venía cantando “Penumbras” en el mismo tono con que la canté a los veinte años. No le cambié un solo tono a ninguna canción. Tiré a la basura temas que adoro, con arreglos espectaculares. Pero cuando los escuché me dije “esto no es Sandro”. Antes de resignar el tono de una canción prefiero no cantarla. Para practicar canto cosas de otros compositores. Si canto los míos, al oírlos no los escuchan mis oídos, sino mis recuerdos. Voy a volver a cantar. Pero cuando al escucharme no me dé lástima a mí mismo."
Cosa que, finalmente, nunca pudo volver a hacer...

leé la nota completa acá:
http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-77817-2006-12-17.html

En 1992 había aparecido la primera señal de alerta grave, en un año que luego recordaría como el más triste de su vida: había muerto su madre, comenzó a sufrir fuertes dolores en el pecho, se le declaró un eccema que fue mal tratado con cortisona, engordó mucho. “Creí que no iba a cantar nunca más”, recordaría después. “Fumaba dos atados por día, y cuando no dormía... ¡cuatro! En ese momento tenía apenas el doce por ciento de mi capacidad pulmonar.” Contaba que había dejado el tabaco de un día para el otro, después de una crisis severa de falta de aire. “Nunca más probé un cigarrillo –contaría en una entrevista–. Lo olvidé. Desapareció de mi vida. Como si mi mujer me engañara con mi mejor amigo: se te cae todo y lo olvidás para siempre. Tres o cuatro días después, me preguntaba: pero, ¿cómo pude fumar durante tanto tiempo? Empecé a fumar a los 10. Por eso tengo un enfisema artesanal: un producto maravilloso...”

Si algo contribuyó al mito, a la construcción del personaje de Sandro por parte de Roberto Sánchez, fue su reclusión en la famosa casona de Banfield, esa cuyo frente regalaba grandes postales a Crónica TV cada 19 de agosto, cuando las nenas se apostaban en la calle, tan entusiastas como férreas, muchas veces bajo la lluvia, para festejar un gran cumpleaños nacional y popular. Sandro le había puesto a ese bunker del Gran Buenos Aires Villa Martini, en honor a su trago preferido, que tomaba siempre con las dos aceitunas reglamentarias, y seco, y mezclado, no batido.


La Organización Mundial de la Salud afirma que "el tabaquismo es la principal causa de muerte evitable en los países en desarrollo". Lamentablemente a diferencia de la lucha contra otros factores de riesgo tales como hipertensión arterial, dislipemias y diabetes; la pelea contra el tabaquismo fue durante mucho tiempo postergada.

La Argentina posee una de las tasas de tabaquismo más alta de América Latina. Según una información recogida por el Ministerio de Salud de la Nación en 2005, la Ciudad de Buenos Aires presenta la siguiente prevalencia:

Hombres
fumadores 34 %
Mujeres fumadoras 30,1%

El consumo de tabaco en la población de 18 a 24 años es de 37,3%; siendo los jóvenes la franja de mayor prevalencia de América Latina y la población de más de 65 años la de menor consumo (8%).

Hoy, en el mundo, uno de cada tres habitantes fuma, lo que equivale a 1.300 millones de personas. El 80 % vive en países de ingresos medios y bajos. Es decir que la epidemia del tabaco se desplaza hacia los sectores pobres del mundo.

Según cifras del Banco Mundial y la Organización Panamericana de la Salud , cada día 80.000 jóvenes en el mundo comienzan a fumar, con los riesgos que esto implica ; transformándose en adictos a la nicotina.

Ocho de cada diez fumadores adultos se iniciaron en la adolescencia , edad del descubrimiento y la experimentación. Período de rebelión, además hay frecuente asociación con el consumo de bebidas alcohólicas y las drogas, así como la actividad sexual.

Influyen importantes factores externos, como la pertenencia al grupo, es decir el deseo de ser aceptado por amigos que fuman y otros factores sociales los cuales son utilizados como elementos de publicidad muy influyente en la población joven, por la industria tabacalera.

La industria tabacalera necesita mercado y debido a que algunos tabaquistas fallecen prematuramente y otros abandonan el hábito tabaquico, la única forma de mantener alto el nivel industrial económico, es conseguir nuevos fumadores, focalizando en mujeres y jóvenes.

Lamentablemente es previsible que para el año 2020 ocurran un total de 18.272 muertes prematuras ( 35 a 64 años) atribuibles a todas la patologías ocasionadas por el tabaquismo, de las cuales 6.090 muertes serán ocasionadas por el cáncer de pulmón .

El impacto del tabaco en la mortalidad de la población Argentina es significativo, 16 de cada 100 muertes son por ésta causa. Además los costos anuales por pérdida de productividad por las muertes prematuras debido al tabaco son en extremo relevantes.

Estas muertes podrían evitarse si se aplicaran medidas para reducir el consumo del tabaco, como por ejemplo el aumento de precios y los impuestos o restricciones a la publicidad y la prohibición para fumar en espacios cerrados públicos y privados.

Otro factor muy importante es el tabaquismo pasivo es decir la inhalación involuntaria del humo de tabaco fumado por otra persona. Esta exposición constituye un serio problema de salud pública, ya que representa un riesgo considerable de morbimortalidad en la población no fumadora.

Se debe informar que no hay diferencia entre el daño que se produce en el fumador activo y el pasivo. En estudios realizados los niveles encontrados de humo de tabaco para el conjunto de la ciudad fueron altos lo que constituye un riesgo para la salud.

Hay que despertar la conciencia sobre todo en la población blanco, es decir los niños y jóvenes que la industria tabacalera invierte cada año sumas millonarias en promover el consumo de tabaco. Reconocer que es la única beneficiaria de dicha adicción.

Reflexionar que el consumo del tabaco produce en la Argentina cuarenta mil muertes anuales. Los gobiernos deben poner en marcha medidas enérgicas para combatir la epidemia de tabaquismo, apartar a los niños del tabaco, proteger a los no fumadores y proporcionar a los fumadores la información necesaria sobre los efectos del tabaco en la salud y ofrecerles un tratamiento efectivo para el abandono del mismo.

(fuente: http://www.uba.ar/extension/salud/difusion/nota47.php)

Es más, uno de cada ocho muertos vinculados al tabaco es fumador pasivo
(http://es.noticias.yahoo.com/5/20091228/tes-una-de-cada-ocho-muertos-vinculados-c5455be.html) y en medio de todo ésto, tenemos que soportar la muerte de ídolos como Sandro de América o Don Ramón, a causa del fucking tabaco. Cada uno elige entre vivir sano y hacerle un bien a la sociedad, o acortar su etapa de gloria y complicar a los demás y al medio ambiente.

Está en nuestras manos la vida.
Está en nuestras manos, la muerte.

domingo, 27 de diciembre de 2009

¿MUJERES AL FRENTE?

Vuelvo a la misma discusión de siempre...
¿porque tenemos que ser siempre los hombres los que nos movilizamos para que una relación empiece?
Es decir..
¿qué tiene de malo que, de pronto, una mujer sea la que se le "declare" al hombre?
Vamos por partes...
Antes que me caratulen de "vago" o "no te gusta laburar" dejenme dejar en claro que, así como las mujeres se cansan de tener la pretensión masculina de poseerlas siempre encima, muchos hombres también estamos cansados de tener que ir al frente siempre nosotros. Y en la mayoria de los casos, por lo general, si nosotros no hacemos "nada", termina no pasando nada.
Es molesta la actitud de esas mujeres que se sienten "regaladas" por declararseles a un hombre.
La cuestión es: si está la seguridad intuitiva de que con la otra persona la atracción es mutua y "está todo bien", ¿cuál es el problema de que sea la mujer la que encare?
¿acaso solo los hombres estamos destinados al ridículo en caso de que la respuesta sea un "no"?
Las mujeres de hoy son muy idoneas a la hora de reclamar sus derechos y la igualdad de género, en pleno siglo XXI. Y me parece bárbaro. Soy un convencido de que la igualdad debe de prevalecer por siempre. Aún así, a la hora de la conquista, las cosas siguen estando en desventaja para los hombres. No solo porque son siempre las mujeres las encargadas de decidir si se involucran en la relación o no (La mayoria, en sus etapas de solteria, hasta pueden "elegir" a quién se van a entregar). Sino porque aún hoy, cuando mucho se habla de igualdad y de "mujeres que van al frente", la realidad indica otra cosa.
El índice de mujres que "van al frente" es realmente bajo y todavía nos queda a nosotros el laborioso trabajo de la conquista..
Lo más odioso es cuando se escucha a una mujer decir: "los hombres no tienen creatividad" ¿qué me están queriendo decir? ¿Encima de que voy a tener que apelar a toda mi creatividad para no aburrir durante el noviazgo y romper constantemente con la rutina, también tengo que derramar mis neuronas pensando en cómo agradar aún sin tener la seguridad de que me vayan a dar el sí?
Y encima, bancarnos el título de "cagones" o "vuelteros" cuando preferimos salvar nuestra reputación antes de arrojarnos a un pileta vacía, sabiendo que después terminará siendo "vox pópuli" (siempre termina siendo vox pópuli).
Y uds, ¿Qué hacen por la relación si se supone que tienen el mismo interés que nosotros en que la pareja funcione?
¿No se supone que la pareja debe de ser "pareja" desde el principio?
Entonces, ¿Porqué el esfuerzo tiene que ser solo nuestro?
¿Porque a las mujeres les cuesta tanto encarar?
Conozco casos extremos, como por ejemplo, el de una amiga que estuvo UNA HORA Y MEDIA en medio de un boliche parada al lado de un pibe que le gustaba y no pasó nada hasta que él no se animó a hablarle, intrigado más que nada por su muda presencia.
¿cuesta tanto hacer el click?
No soy partidario de la vagancia ni voy a enarbolar una bandera sobre ello pero, en épocas de igualdad suprema, voy a pelear por esos puntos mínimos en los que nos sentimos relegados.
Obviamente, no hablo por todos los hombres, la mayoría prefiere seguir haciendo el trabajo ellos por el echo de no perder en su lecho machista de creer que son ellos los que "eligen" y/o "deciden". Pero cuándo me pongo a pensar en todas esas parejas que no se deben haber formado por el simple echo de una mujer que no avanza, me dá mucha tristeza.
La mayoría de las mujeres piensa "¿cómo no se vá a dar cuenta?"
No chicas, no. La mayoría de las veces, son menos evidente de los que uds piensan. Y tampoco poseemos un radar que nos indique qué mujer tiene onda con nosotros y cuál no...
La PAREJA, parte de los dos, para los dos.
no olviden de levantar la tapa del inodoro que, en definitiva, no hay nada más lindo que una persona te diga: "te quiero"
y no se olviden...
las estamos esperando.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

CHICAS CARAS (LAS BABYSITERS)





Hace poco ví una película sobre algo que marca tendencia. Un mal de épocas, se diría:
THE BABYSITTERS (EEUU, 2007) escrita y dirigida por Davis Ross.
La peli empieza con una escena donde la protagonista camina entre chicas adolescentes de su edad (15 o 16 años, aprox.) que coquetean subidas sobre las piernas de los hombres (todos mayores de 40) y relata en off:


"La respuesta es no.
Mi mamá no bebe.
Mi papá no me golpeaba.
El tío Steve nunca me enseñó sus partes íntimas.
Ni siquiera tengo un tío que se llame Steve.
El dinero está bien.
Y pagar por ofrecer sexo no es mucho más humillante que servir hamburguesas.
Pero no es por eso que lo hago...
Todos tenemos secretos.
Incluso si solo está en nuestras cabezas.
La pregunta es... ¿porque?"


Más allá del final de la película (que no puedo delatar, pero además de ser demoledor puede dejar insatisfechos a algunos) la solidez del guión y la pefecta e inmejorable actuación de Lauren Birkell (el resto del elenco acompaña muuuy bien) el tema a tratar es el siguiente:


LAS CHICAS DEL SIGLO XXI COBRAN POR PLACER

Y acompaño esto con una nota que salió publicada hace poco en el diario Crítica De La Argentina (siempre excesivo en sus críticas) titulada "chicas caras" a propósito del libro que acaba de editar la escritora y periodista Teresita ferrari donde chicas de diversas posiciones sociales, tanto "de la villa" como "del country" confiezan a la periodista como no sienten culpa al ejercer esta "profesión" y relatan, entre otras cosas, como fué la primera vez que cobraron por pasarla bien.


leé la nota completa del diario acá:
http://criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=32527
http://200.82.82.211/impresa/index.php?secc=nota&nid=33602


Entre confesiones y entredichos, resalto algunas confesiones claves:


Yo me divierto y gano plata. No soy puta, soy virgen, y el día que deje de serlo será por calentura, con un pibe que me encante, cuando tenga ganas a morir. Mientras tanto, yo hago la mía y los pibes la suya. Y está bien. Es así. Yo quiero plata porque me gusta mucho la plata y tener cosas, y a ellos les gusta que yo se las chupe y que nos re matemos tocándonos en el baño, y me eligen porque les gusto, pero ni ellos ni yo queremos nada más que jugar. A veces es mejor jugar con conocidos ¿no? Es así. ¿Es tan difícil de entender?”. Martina –15 años, hija de economistas–“Muchas veces (los jóvenes clientes) me cuentan que les robaron guita a sus viejos, que se fueron quedando con vueltos, que no le pagaron al profesor de inglés o al de tenis y que la van piloteando para juntar guita para un pete o mucha franela. ¿Cómo me lo piden? Me mandan un mensajito de texto y me dicen que tienen lo que yo quiero, que cuando vayamos al gimnasio me vaya al fondo. Los demás nos hacen el aguante (…). Muchas veces, cuando en casa no hay nadie, yo les aviso y vienen (…). Por supuesto que cuando viene más de uno pagan todos, el que quiere y los que miran. Si los tres quieren, nos vamos al baño de servicio y los otros se quedan simulando que estudian, por si alguien entra”.


“Ahora tengo una agenda bastante nutrida, que era muchísimo más grande, pero fui limpiando y organizando con los que pagan bien, son seguros, me llevan a buenos lugares, hacen regalos y les puedo pedir lo que quiero en la cama. Logré un mix muy bueno, que es gozar en la cama y juntar plata. Hasta ahora me permitió alquilar un departamento chico pero amoroso, y muchas cosas más. Lo equipé bien. Tengo un plasma no muy grande, la cocina está a full, la ropa de cama y las toallas son re-top y mi armario es muy bueno. No tengo millones de porquerías del Once, tengo buena ropa y bastante”. Victoria, 19 años, pertenece a una familia de clase media. Vino de un pueblo de la provincia de Buenos Aires para estudiar marketing y publicidad. Sus padres creen que trabaja en un locutorio.


“Mi vieja no está, y si estuviera le digo que voy a lo de una amiga a estudiar. Ella sólo llama a mi móvil. Y a Nicolás (el novio) le digo la verdad cuando no queda otra. Ahora, por ejemplo. Él no se hace drama, y muchas veces me dice: ‘Flaquita, es la tuya. No hay otra si querés salir adelante. Los negocios grandes están lejos, y si éste te da un toco, ahora tenés que aprovecharlo, porque dura poco”. Josefina, 18 años, es hija de una familia de clase alta de Chile. Estudia Ciencias de la Comunicación en la UBA.


“No ando por ahí con ropa de lycra ajustada como un matambre, ni con tacones aguja y medias de red con el rouge todo corrido y sacando la lengua a los clientes como hacen los travestis (…). Lo mío es otra cosa (…). Por afuera de la cama soy una mina normal que estudia, tiene su familia, sale a bailar (…). Lo que sí sé es que a mí no me sacan nada gratis, ni la hora. Es la única manera de hacerte respetar. Te aseguro que los tipos te respetan más que a cualquier mosquita muerta que no les pide plata pero que a la primera de cambio se queda embarazada y después les saca un departamento, guita todos los meses de por vida, vacaciones gratis dos veces al año y usan al hijo de Banelco. Yo soy más honesta”. Mia, 16 años, es hija única de padres separados, vive en San Fernando.


"Tengo más de veinte compañeras de escuela y son muy pocas las que no cobran (…). No hay forma de ganar plata más rápida y cómoda. Yo no tengo tiempo de trabajar y cualquier trabajo es una esclavitud por nada. No aspiro a ser la empleada del mes en la hamburguesería porque terminás con las piernas rotas (…). Entre nosotras y los clientes terminamos reamigos al final. Hablamos mucho (…). Además, no te piden fidelidad, no te preguntan qué hiciste ayer, te hacen el amor muy bien, a veces traen regalos geniales y, encima, pagan. ¡Qué más se puede pedir! (…) Mis amigas no se quieren casar, yo no me quiero casar, los tipos que conozco huyen de la palabra casamiento y se cagan de risa del amor”. Johanna, 16 años, vive en Mataderos. Su padre la abandonó a ella y a su madre cuando Johanna tenía un año. Su primera relación sexual fue a los doce años, en manos de un padrino pedófilo que luego le propuso “gatear”.


“Decidí que quería plata, que era la única manera de salir adelante; que no quiero esperar a ser vieja para estar cómoda y tener lo que me gusta, porque me lo merezco ahora (…). Conocí cosas que te hacen la vida más linda: la tele grande, las máquinas que hay en la cocina que te permiten preparar rápido cualquier cosa, el lavarropas. También me encanta el olor a café a la mañana, la ropa de cama de la señora es un sueño, los adornos (…). Nunca me imaginé que yo iba a llegar hasta ahí; pero no me importa mucho y, de verdad, es divertido”. Carolina es jujeña. Llegó a dedo desde su provincia y trabaja como empleada doméstica cama adentro en la casa de una familia de clase alta de Recoleta. Los chicos de la casa tienen 18 y 16 años. Empezó con ellos y ahora se armó una “cartera de clientes” con sus amigos (los de ellos).


"Si te casás con un rico, te pedirá cuentas todo el tiempo. Ya lo veo. Si te casás con un pobre, tenés que ser socia de su miseria. Ni se me ocurre (…). Hace un tiempo, conocí a un cuarentón, navegando con amigos, y creo que él se dio cuenta de que podía avanzar. A mí no me gustaba mucho pero me daban ganas de seguir recaudando. Suena fuerte dicho así, ¿no? Bueno, fue medio flechazo, medio negoción. Así que nos empezamos a ver, aunque era un vejestorio total. Pero me pagaba una bocha (…). Un día me contó que se iba a Grecia con la mujer porque era un aniversario, y que un amigo de él quería conocerme. Y así fui armando un grupo lindo. De verdad que esa gente no es horrible, sólo tiene un buen dinero para divertirse. Ahora el verdadero placer me lo da la plata”. Damiana, 17 años, empezó a los 14 cobrándole a un amigo de su hermano. Su familia tiene campos, cursa el último año del secundario y es excelente alumna.


“Muchos me dicen que aproveche, que los tipos ya no se fijan más en las viejas, que son para quilombo, que no hacen nada y quieren cobrar un montón porque se pusieron lolas, y que a ellos les gusta más con las nenas, nos dicen ‘las nenas’… ¡si supieran! Yo no soy nena hace mil, pero con la pollera escocesa se mueren, los boludos. Yo les veo la cara y les mando cualquier precio y, si hago un cien, me quedo en el molde por un buen rato”. Jessica tiene 15 años, vive en la Villa 31. Su madre trabaja por horas y perdió a su papá en un tiroteo.


“Me largó que sólo quería estar conmigo, que no lo privara de mi presencia, que me necesitaba en este último tramo de su vida. Y agregó que si yo le quería poner un precio a lo que él me pedía, que se lo dijera. No sé de dónde lo saqué ni por qué, pero yo le mandé: ‘Este departamento’. Se sigue de la misma manera (…). Por supuesto que no es con cualquiera (…). Me fijo mucho en que no se droguen, que no se emborrachen, que sean cancheros, limpios, que tengan alguna conversación. Los mejores son los hijos de los amigos de mi viejo. Son conocidos, no les interesa hablar, tienen plata, están sanos y no me van a robar. No es poco, ¿no?”. Tamara, 16 años, es de familia de clase media alta. Se quedó con un departamento que le dio un cliente con leucemia terminal. Por ahora el titular es su padre. Es buena alumna. Le gusta la meditación zen.


Lo que más me gusta de hacerlo es ganar dinero. Aunque estoy forrada en guita, yo no quiero depender (…). Todas quieren ser como Wanda Nara, que de la nada lo tiene todo. Sale en la tele, es rubia, consiguió un novio y se casó como Carolina de Mónaco. Nada de eso me importa. Yo no me quiero casar, por ahora, y menos con uno de acá, que son bastante aburridos y para sacarles una palabra se tienen que haber clavado unas cervezas o un par de Fernet. Y las chicas se encaman con ellos para engancharlos, no se cuidan, paren como conejas desde los 16 y a los 25 andan con cuatro o cinco guricitos de distintos padres, limpiando casas y chancleteando con cara de asco, avejentadas. Son muy tontas. Yo les cobro, y así me tienen más respeto”. Andrea, hija de familia acomodada del campo sojero.


Estos son solo fragmentos de algunos de los testimosnios. Al libro todavía no lo ví en ninguna vitrina. Si alguien sabe dónde se consigue, avisen por favor. De todos modos, no hace falta tener mucha imaginación para armarce las escenas, ya que estas chicas son descriptivamente gráficas. Igualmente, les recomiendo ver la película para que tengan una idea más precisa desde cómo se consigue un primer cliente a cómo se arma una "cartera". Hasta una pequeña empresa se puede llegar a armar.

Pero el problema es: ¿qué papel jugamos los hombres en todo esto?

Porque está claro que toda mujer tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que se le plazca, desde practicar un aborto hasta cobrar por placer. También queda claro que sin oferta no hay demanda (también se ve en la película) y que los hombres somos partícipes de que ésto siga ocurriendo.
Más claro aún queda en éstos testimonios que no es un problema de clase social, ni de abandono (cito tambien la película mexicana "Batalla en el Cielo" de Carlos Reygadas donde una chica rebelde de clase alta también se prostituye por placer. Inclusive, con sus empleados). Y sobra aclarar que la motivación principal es el dinero, el lujo, los chiches. El tener la posibilidad de comprarse todo sin tener que pedir permiso ni dar explicaciones. Inclusive, esa chica que le confiesa al novio de donde viene su opulencia y él lo acepta como algo natural, al menos en su argumento. Pero, ¿en qué clase de orgullo machista cabe aceptar que la mujer de uno se vaya a acostar con otro? Aunque sea, por dinero. ¿qué lugar ocupa el amor en todo ésto? . Si ésta tendencia está en alza... ¿qué lugar vá a ocupar el hombre en la vida de la mujer el día de mañana si ahora, además de decidir cómo, dónde y cuándo nos van a dar el sí (como hicieron siempre) , también nos van a decir el precio que tendremos que pagar por amarlas?
Que quede claro que éste no es un intento de victimizar al hombre, pero después de tanto ver botineras y acercarse a testimonios de cuán importante es para la mujer el dinero y la posición economica-independiente (ver también la excelente versión colombiana de "Sin Tetas No Hay Paraíso" de 23 capítulos -patética la versión mexicana extendida a meses- que es, ademas, una historia real basada en un grupo de narcos colombianos y unas chicas casi púberes que cobran por pasar el fin de semana con ellos e inclusive, hacer viajes por un lado y jurarle amor eterno y virginidad a sus novios "barriales" por otro) a uno no hacen más que plantearsele dudas sobre cómo pararse de aquí en más delante de una mujer, de como mirarlas a los ojos. De si creer en ellas o no. Podrán refutárseme muchas cosas, como "no todas las mujeres somos iguales" o "no todas buscamos lo mismo" o "yo tuve un novio remisero" como dijo hace poco una vedette cuando le plantearon si "billetera mataba galán"...


Lo cierto es que, para los hombres, la suerte está echada. Decisfrar a una mujer es tan dificíl como armar los lados de un cubo mágico. Y lo que es peor, siempre nos dejamos imantar por su belleza.

Y para la mujer, queda claro que está en cada una "subir de posición de manera fácil y gozosa". Aunque las redes de trata sigan existiendo, existe un grupo de hombres que no vá a los prostíbulos ni deambula por las calles de palermo con las balizas prendidas. Y las buscan a ellas, las que eligen "por placer". Las que eligen seguir dominando a los hombres amás no poder.


La verdadera historia, quién quiera oir...